Hay historias que demuestran que el arte no solo se contempla. En esta ocasión, el arte y el ciclismo se encuentran de una manera muy especial.
Miguel Induráin, una de las grandes figuras del ciclismo español, ha querido poner su granito de arena y colaborar con una causa que merece toda nuestra atención: Pedaleando con Ainhoa.
Su compromiso va más allá del deporte. Es un gesto de solidaridad y de apoyo a un proyecto que busca sumar fuerzas, generar ilusión y ayudar a que una historia como la de Ainhoa llegue cada vez a más personas.
Desde el mundo del arte también queremos formar parte de ese movimiento, por eso, arte, deporte y solidaridad comparten un mismo camino: el de avanzar y esta vez, toca hacerlo pedaleando.
Porque cada pedaleada cuenta.